El 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, es una fecha que invita a recordar el papel de muchas mujeres que contribuyeron al desarrollo industrial de nuestras ciudades. En Alcoy, uno de los ejemplos más representativos es el de las conocidas bambuneras de Alcoy, trabajadoras que durante buena parte del siglo XX participaron en la fabricación de los famosos librillos de papel de liar Bambú.

La industria papelera ha sido durante siglos uno de los pilares económicos de la comarca. Alcoy y las poblaciones cercanas desarrollaron una intensa actividad manufacturera ligada al papel, primero con molinos papeleros y más tarde con fábricas modernas que produjeron papel para múltiples usos, desde impresión hasta el papel de liar.
La tradición papelera de Alcoy
La historia del papel en Alcoy se remonta siglos atrás. Desde el siglo XVIII existían numerosos molinos papeleros en los ríos de la comarca, aprovechando la fuerza hidráulica para producir papel artesanal. Con la industrialización del siglo XIX, estos molinos evolucionaron hacia fábricas modernas, consolidando un potente distrito industrial papelero.

Dentro de este contexto se desarrolló la producción de papel de liar, que acabaría siendo una de las especialidades más reconocidas de la zona. La historia del papel de liar en Alcoy puede conocerse con más detalle en la sección histórica de nuestra web.
Mujeres en los talleres de Papeleras Reunidas
Durante buena parte del siglo XX, cientos de jóvenes trabajaban en los talleres de Papeleras Reunidas S.A., una de las empresas más importantes del sector papelero en Alcoy. En sus instalaciones se fabricaban los conocidos librillos Bambú, que acabarían distribuyéndose en numerosos países.

A aquellas trabajadoras se las conocía popularmente como bambuneras, un término que con el tiempo se ha convertido en parte de la memoria colectiva de la ciudad. En grandes salas de trabajo, como muestran las imágenes históricas que acompañan este artículo, las operarias realizaban tareas de manipulado, plegado, corte y preparación de los libritos. Su trabajo requería precisión, rapidez y una gran coordinación entre los distintos procesos de fabricación.

Muchas de estas jóvenes comenzaban a trabajar a edades muy tempranas, en una época en la que el trabajo industrial femenino era habitual en sectores como el textil, el papel o la manufactura. La importancia de esta industria fue tal que Alcoy llegó a convertirse en uno de los centros más relevantes de producción de papel de liar en Europa.
Diversos estudios sobre la historia económica de la ciudad destacan el peso de esta actividad dentro del tejido industrial alcoyano. Por ejemplo, el Portal de Patrimonio Histórico de Alcoy recoge abundante documentación sobre la evolución de la industria papelera local, así como su famoso edificio situado en la Plaza Emilio Sala de Alcoy.
Un episodio histórico: la huelga de 1945
La historia de las bambuneras de Alcoy también incluye un episodio poco conocido a nivel nacional, pero muy significativo y que tuvo lugar en 1945, en plena posguerra española.
En aquellos años, el trabajo en las fábricas era duro y las condiciones laborales estaban muy marcadas por la situación económica del país tras la Guerra Civil. La industria alcoyana seguía siendo uno de los motores de empleo de la ciudad, y muchas jóvenes trabajaban en tareas de manipulado y preparación de los libritos de papel de liar en empresas como Papeleras Reunidas.

Según diversas investigaciones sobre la historia industrial y social de Alcoy, un grupo de trabajadoras de la fábrica de Bambú protagonizó entonces una forma de protesta conocida como “huelga de brazos caídos”. En lugar de abandonar el puesto de trabajo, las operarias reducían el ritmo de producción como señal de desacuerdo con determinadas condiciones laborales. Este tipo de acciones eran especialmente delicadas en aquel momento histórico. Tras la guerra, el régimen franquista había suprimido los sindicatos tradicionales y cualquier protesta laboral podía tener consecuencias importantes para quienes participaban en ella.
Por ese motivo, este gesto de las bambuneras ha sido recordado con el paso del tiempo como una muestra de determinación y compañerismo entre trabajadoras, más que como una protesta organizada en el sentido moderno. Algunos medios y trabajos de divulgación histórica han recuperado este episodio como parte de la memoria industrial de la ciudad. El diario Información recogía hace unos años el homenaje realizado a estas trabajadoras, destacando su papel dentro de la historia social de Alcoy. También, el archivo audiovisual valenciano recuerda cómo aquellas trabajadoras protagonizaron una de las primeras protestas laborales registradas en la posguerra española.

Más allá de los detalles concretos del episodio, lo cierto es que estas historias ayudan a comprender mejor la realidad cotidiana de las fábricas de aquella época y el papel fundamental que desempeñaron las mujeres, y en este caso en concreto les Bambuneres, dentro de la industria alcoyana.
Un legado industrial que sigue vivo
Aunque el sector ha evolucionado profundamente desde aquellos años, la tradición papelera sigue viva en la comarca.
Empresas como Iberpapel, con sede en el interior de Alicante, continuamos desarrollando esta actividad industrial, fabricando papel de liar para marcas internacionales y manteniendo vivo un conocimiento técnico acumulado durante generaciones. Entre las marcas vinculadas a esta tradición se encuentra también Pay-Pay, una de las marcas históricas de papel de liar con origen en la industria papelera alcoyana.
Todavía hay Bambuneras en activo
Hoy en día, el oficio de las bambuneras forma parte de una tradición industrial que poco a poco va desapareciendo con el paso de las generaciones. Muchas de aquellas trabajadoras ya se han jubilado y las últimas bambuneras que permanecen en activo se encuentran en nuestra empresa, Iberpapel, donde todavía se mantiene ese conocimiento artesanal del proceso.
Como curiosidad reciente dentro de la industria, la marca RAW lanzó una edición limitada de librillos dedicada a Macu, una trabajadora que se jubiló tras décadas vinculada a la fabricación de papel de liar; incluso la máquina con la que había trabajado durante tantos años fue retirada al mismo tiempo, en un gesto simbólico que refleja cómo toda una época de la industria va llegando a su fin.

Recordar a las bambuneras de Alcoy es reconocer el trabajo de cientos de mujeres que contribuyeron a construir una parte esencial de la identidad industrial de nuestra ciudad. Su historia forma parte de la memoria colectiva de Alcoy y de la evolución de una industria que ha acompañado a la comarca durante más de un siglo.
Desde Iberpapel…
gracias por tanto.

